Club Pilates

El Pilates como herramienta para mejorar como runner

Escrito por Miquel López-Egea | May 26, 2026 11:40:58 AM

El método ayuda a trabajar aquello que no siempre se ve en la carrera: la estabilidad, la postura, la movilidad, la respiración y la eficiencia del movimiento.

Frente a la tendencia de muchos corredores a centrarse solo en sumar kilómetros, el Pilates permite equilibrar el cuerpo y mejorar la calidad de la zancada.

El trabajo de core, pies, caderas y control corporal puede ayudar a correr con más fluidez, gestionar mejor la fatiga y reducir compensaciones.

En el running popular todavía pesa mucho una idea: para mejorar, hay que correr más. Más kilómetros, series, desnivel y días de entrenamiento. Sin embargo, la mejora no depende solo del volumen, sino también de la calidad del movimiento. Cómo se apoya el pie, cómo se organiza la pelvis, cómo responde el core o cómo se mantiene la postura cuando aparece la fatiga también influye en la forma de correr.

La carrera es un gesto repetitivo. El cuerpo repite una y otra vez el mismo patrón, lo que puede hacer que algunas zonas trabajen en exceso mientras otras pierden protagonismo. En este contexto, el Pilates gana espacio como herramienta complementaria para corredores, no tanto desde el mensaje clásico de “prevenir lesiones”, sino desde una idea más amplia: ayudar al cuerpo a moverse mejor para correr de forma más eficiente, consciente y sostenible.

“Muchos corredores llegan al Pilates pensando que necesitan estirar más o fortalecer el abdomen, pero el trabajo va mucho más allá”, explica Teresa Vázquez de Castro, responsable de Educación y Producto de Club Pilates España. “El Pilates ayuda a entender cómo se organiza el cuerpo al moverse, cómo se transmite la fuerza y cómo pequeños ajustes en la postura, la respiración o el apoyo pueden cambiar mucho la calidad de la carrera”, detalla.

Del volumen a la calidad del movimiento

Uno de los grandes errores de muchos corredores populares es medir la mejora solo en kilómetros, ritmos o desnivel acumulado. Estos factores son importantes, pero no explican por sí solos cómo corre una persona ni cómo responde su cuerpo al esfuerzo.

Cuando el movimiento está desorganizado, el cuerpo necesita más energía para hacer el mismo gesto. La postura se cae antes, la zancada pierde fluidez y aparecen compensaciones que se hacen más evidentes con la fatiga o con el aumento de la carga de entrenamiento.

El Pilates trabaja precisamente esa parte menos visible de la carrera como es la alineación, la estabilidad, la coordinación y la conciencia corporal. No busca que el corredor entrene más, sino que aprenda a moverse mejor.

 

El core como centro de organización, no solo como abdomen fuerte

Uno de los puntos clave para cualquier corredor es el trabajo del core, entendido no solo como una zona abdominal fuerte, sino como el centro que organiza el movimiento. En Pilates se habla del Powerhouse, ese núcleo desde el que se estabiliza el cuerpo y se coordina la acción de piernas, pelvis, columna y brazos.

Cuando ese centro no acompaña, la postura puede caer, la zancada pierde eficiencia y el cuerpo empieza a gastar más energía de la necesaria. En cambio, cuando el core trabaja de forma integrada, la carrera se vuelve más estable, fluida y sostenible, especialmente cuando aparece la fatiga.

“El objetivo no es tener un abdomen fuerte de forma aislada, sino conseguir que el centro del cuerpo participe de verdad en el movimiento”, señala Vázquez de Castro. “Cuando eso ocurre, la técnica se sostiene mejor, la fuerza se transmite con más eficacia y el corredor deja de pelearse con su propio cuerpo”, apunta.

El pie y la cadera, los grandes olvidados de muchos corredores

Aunque muchas veces se piensa en la carrera como un trabajo principalmente de piernas, correr implica a todo el cuerpo. Los pies, las caderas, la pelvis, la columna, los hombros y los brazos participan en cada zancada, y cualquier falta de movilidad, fuerza o control puede generar descompensaciones.

Cuando el pie está activo y fuerte, no solo absorbe mejor el impacto, sino que también ayuda a generar impulso. En Pilates, ejercicios como el Footwork en reformer permiten trabajar el apoyo, la alineación, la estabilidad y la capacidad de empujar de forma más consciente.

Las caderas también desempeñan un papel fundamental. Si no hay suficiente movilidad o estabilidad en esta zona, el cuerpo tiende a compensar con otras estructuras, lo que puede derivar en sobrecargas habituales en corredores.

“Correr no es solo mover las piernas, es una acción global en la que todo el cuerpo participa”, argumenta Vázquez de Castro. “Cuando un corredor mejora la movilidad de sus caderas, la estabilidad de su pelvis o la conciencia de sus apoyos, muchas veces nota que corre con menos tensión y con una sensación de mayor ligereza”, añade.

Respirar mejor cuando aparece la fatiga

La respiración también ocupa un papel central. No se trata únicamente de coger aire, sino de coordinar la respiración con el movimiento y evitar tensiones innecesarias. Cuando la postura se pierde, el torso se colapsa o aparece rigidez, la respiración se vuelve menos eficiente. Y eso, al correr, se nota.

“En Pilates la respiración no se trabaja como algo separado, sino como parte del movimiento”, destaca Vázquez de Castro. “Para un corredor, aprender a respirar mejor y a mantener una postura más abierta puede marcar una diferencia importante, sobre todo cuando el cansancio empieza a aparecer”, concluye.

Sobre Teresa Vázquez de Castro
Especialista en Pilates en máquinas y responsable de Educación y Producto de Club
Pilates España, cuenta con más de una década dedicada a la docencia de Pilates, con
una trayectoria centrada en la formación, la adaptación del ejercicio a distintas
necesidades y la aplicación del movimiento como herramienta de salud.
Formada en escuelas de referencia por su trayectoria y prestigio, ha ampliado su
especialización con programas y cursos internacionales sobre escoliosis, osteoporosis,
lesiones y patologías de la espalda baja, así como en modificaciones y trabajo con
distintos perfiles.